¿Qué son las varices? Causas, Síntomas y Tratamiento Natural
¿Qué son las varices? Causas, Síntomas y Tratamiento Natural
Actualizado: febrero 2026 · Tiempo de lectura: 7 min
Las varices son una de las afecciones circulatorias más frecuentes en la población adulta. Se estima que afectan a entre el 20% y el 30% de las personas mayores de 30 años, con mayor prevalencia en mujeres. Aunque muchas veces se consideran un problema meramente estético, lo cierto es que pueden generar molestias importantes y, en algunos casos, derivar en complicaciones más serias. En esta guía completa explicamos qué son, por qué aparecen y qué opciones naturales existen para aliviar sus síntomas.
¿Qué son las varices y por qué aparecen?
Las varices son venas dilatadas y tortuosas que han perdido su capacidad de transportar la sangre de forma eficiente de vuelta al corazón. En condiciones normales, las válvulas venosas se abren y cierran para impulsar el flujo sanguíneo en una sola dirección (hacia arriba, en el caso de las piernas). Cuando estas válvulas se debilitan o se dañan, la sangre se acumula en las venas, provocando que estas se dilaten, se hinchen y se vuelvan visibles bajo la piel.
Las piernas son la zona más afectada porque deben vencer la fuerza de la gravedad para enviar la sangre al corazón. Esta presión constante es lo que convierte a las venas de las extremidades inferiores en las más vulnerables a la insuficiencia venosa.
Causas principales de las varices
La aparición de varices suele ser multifactorial. Rara vez existe una única causa, sino una combinación de elementos que debilitan el sistema venoso:
- Factores genéticos: La herencia es el factor de riesgo más determinante. Si ambos padres tienen varices, la probabilidad de desarrollarlas supera el 70%. La predisposición genética influye directamente en la fortaleza de las paredes venosas y el funcionamiento de las válvulas.
- Embarazo: Durante la gestación, el volumen sanguíneo aumenta significativamente para nutrir al feto. Además, las hormonas del embarazo (especialmente la progesterona) relajan las paredes venosas. La presión del útero sobre las venas pélvicas dificulta aún más el retorno venoso.
- Obesidad y sobrepeso: El exceso de peso corporal incrementa la presión sobre las venas de las piernas, lo que favorece la dilatación venosa y el mal funcionamiento valvular.
- Vida sedentaria: La falta de actividad física reduce la acción de la bomba muscular de la pantorrilla, un mecanismo esencial para impulsar la sangre hacia el corazón.
- Estar de pie o sentado durante largos periodos: Las profesiones que exigen permanecer en la misma posición durante horas (peluquería, hostelería, trabajo de oficina) incrementan notablemente el riesgo de insuficiencia venosa.
- Edad: Con el paso de los años, las paredes venosas pierden elasticidad y las válvulas se deterioran de forma progresiva.
Síntomas más comunes de las varices
Las varices no siempre se manifiestan de forma visible. Muchas personas experimentan síntomas antes de que las venas dilatadas sean evidentes a simple vista:
- Pesadez en las piernas: Sensación de piernas cargadas, especialmente al final del día o tras permanecer mucho tiempo de pie. Es el síntoma más frecuente y uno de los primeros en aparecer.
- Hinchazón: Los tobillos y la parte inferior de las piernas pueden inflamarse, sobre todo con el calor o al final de la jornada.
- Calambres nocturnos: Espasmos musculares involuntarios que suelen aparecer durante la noche, interrumpiendo el descanso.
- Arañas vasculares: Pequeñas venas rojizas o violáceas visibles en la superficie de la piel, con forma ramificada.
- Dolor y sensación de quemazón: Puede aparecer un dolor sordo a lo largo del trayecto de la vena afectada, acompañado de sensación de calor localizado.
- Picazón: Prurito en la zona de la vena varicosa, especialmente en la parte inferior de la pierna.
Tipos de varices según su gravedad
No todas las varices son iguales. Los especialistas las clasifican según su tamaño y localización:
- Telangiectasias o arañas vasculares (grado 1): Venas muy finas (menos de 1 mm) de color rojo o violeta. Son las más superficiales y generalmente suponen un problema estético más que funcional.
- Varices reticulares (grado 2): Venas de entre 1 y 3 mm de diámetro, de color azulado o verdoso, visibles bajo la piel pero sin relieve pronunciado.
- Varices tronculares (grado 3): Venas dilatadas de más de 3 mm, con relieve evidente y trayecto sinuoso. Son las que habitualmente se asocian al concepto clásico de «variz».
- Insuficiencia venosa crónica avanzada (grado 4-6): Incluye cambios en la piel (pigmentación oscura, eczema), lipodermatoesclerosis y, en los casos más graves, úlceras venosas que requieren atención médica especializada.
Tratamientos naturales para las varices
Existen diversas estrategias naturales que pueden ayudar a aliviar los síntomas de las varices y mejorar la circulación venosa. Estas opciones son especialmente útiles en las fases iniciales y como complemento a otros tratamientos:
Plantas medicinales con acción venotónica
Varias plantas han demostrado propiedades beneficiosas para la salud vascular:
- Castaño de Indias (Aesculus hippocastanum): Su principio activo, la escina, fortalece las paredes venosas y reduce la inflamación. Numerosos estudios avalan su eficacia para disminuir la hinchazón y la pesadez.
- Centella asiática: Estimula la síntesis de colágeno y mejora la resistencia de las paredes vasculares. Ayuda a reducir la permeabilidad capilar.
- Ginkgo biloba: Mejora la microcirculación y tiene efectos antioxidantes que protegen el endotelio vascular.
Cremas y geles venotónicos de uso tópico
La aplicación tópica de productos formulados con extractos naturales puede proporcionar un alivio localizado notable. Estos productos actúan mejorando el tono venoso y favoreciendo la microcirculación en la zona afectada. Opciones como Varilux Premium combinan ingredientes naturales de acción venotónica que se aplican directamente sobre las piernas, complementando el tratamiento desde el exterior. La clave es aplicarlos con un suave masaje ascendente, desde los tobillos hacia los muslos, para favorecer el retorno venoso.
Medias de compresión
Las medias de compresión graduada ejercen una presión controlada sobre las piernas que facilita el retorno venoso. Son especialmente recomendables durante viajes largos, jornadas de trabajo de pie y en épocas de calor. Un profesional sanitario puede ayudar a elegir el nivel de compresión adecuado.
Ejercicio físico regular
Caminar, nadar, montar en bicicleta y practicar yoga son actividades que activan la bomba muscular de las pantorrillas y mejoran significativamente el retorno venoso. Se recomienda al menos 30 minutos de actividad física moderada al día.
¿Cuándo consultar al médico?
Aunque las varices en sus fases iniciales pueden manejarse con tratamientos naturales, medias de compresión y cambios en el estilo de vida, es importante acudir al médico si se presentan los siguientes signos:
- Dolor intenso o persistente en las piernas que no mejora con el reposo.
- Cambios en la coloración de la piel alrededor de las varices (oscurecimiento o enrojecimiento).
- Úlceras o heridas abiertas cerca de las venas afectadas.
- Hinchazón súbita de una sola pierna (podría indicar trombosis venosa profunda).
- Sangrado de una variz.
- Endurecimiento o calor excesivo en la zona de la variz.
Un diagnóstico temprano mediante ecografía Doppler permite evaluar el estado del sistema venoso y determinar el tratamiento más adecuado, que puede incluir escleroterapia, láser endovenoso o cirugía en los casos más avanzados.
Preguntas frecuentes sobre las varices
¿Las varices se pueden prevenir completamente?
Cuando existe predisposición genética, no es posible prevenirlas al 100%, pero se puede retrasar su aparición y reducir su gravedad. Mantener un peso saludable, hacer ejercicio regularmente, evitar estar de pie o sentado durante periodos prolongados y utilizar productos venotónicos como Varilux Premium son medidas que ayudan significativamente a cuidar la salud venosa.
¿El calor empeora las varices?
Sí. El calor provoca vasodilatación, lo que agrava la dilatación venosa y los síntomas asociados. Por eso las molestias suelen empeorar en verano. Se recomienda evitar la exposición prolongada al sol en las piernas, los baños muy calientes y las saunas. Las duchas de agua fría en las piernas, en cambio, producen vasoconstricción y alivian la pesadez.
¿Cruzar las piernas causa varices?
Cruzar las piernas de forma habitual no causa varices directamente, pero puede dificultar el retorno venoso y agravar los síntomas en personas que ya tienen predisposición. Lo ideal es mantener las piernas sin cruzar y, si es posible, elevarlas ligeramente durante el descanso.
¿Las varices desaparecen solas?
No. Una vez que una vena se ha dilatado y sus válvulas han dejado de funcionar correctamente, no recupera su estado original por sí sola. Sin embargo, los tratamientos naturales y los cambios de hábitos pueden frenar su progresión, aliviar los síntomas y mejorar notablemente la calidad de vida.
¿A partir de qué edad aparecen las varices?
Aunque son más frecuentes a partir de los 40 años, pueden aparecer a cualquier edad. El embarazo, la obesidad y los trabajos que exigen estar de pie muchas horas pueden adelantar su aparición incluso en personas jóvenes.
Nota: Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre su salud vascular, consulte a su médico o farmacéutico.